Y al octavo dia, Dios creo el gris. No contento con el arbol de manzanas, las culebras, y la Costilla, se le ocurre crear la tibieza y un color que no es negro, ni blanco, sino gris. Al ver a Adan corriendo por ahi con Eva, Dios se dio cuenta de la posibilidad infinita para poder contradecirse en cada acto y convivir con esas contradicciones sin problema, y por eso la morfina del gris.
Mi impulso inicial es denunciar todas las contradicciones que se viven a diario. Obviamente comenzaria con la religion. El mismo organismo que ha perpetuado e impuesto la creencia en Dios por los ultimos siglos es el mas gris de todos. Y es gris, ya que no puedo aguantar la carcajada al verle la cara al papa, a sus manos llenas de anillos, su balandran bordado con hilo de oro, o la choza donde vive, mientras ofrece la omilia en un tugurio africano y promueve el no uso del condon en un pais infestado con SIDA. Lo que sale de su boca, espanta todo mensaje de humildad, bondad etc… que se puede encontrar en la biblia. A Jesus siempre lo he visto mas como un tira-piedra de la epoca, un revolucionario, un generador de conciencia, en vez de un aliado del establecimiento – un burocrata mas.-
Mi impulso es senalar, denunciar, y acepto que me da placer expresar mi visibilidad; Pero que va, el hecho de denunciar no me hace el bueno, mas bien me hace gris, ya que mi dedo tambien huele a mierda. Que voy a hablar yo de religion y de todo eso, si practico uno que otro sacramento? No he podido salir del closet del ateismo completamente, ya que el mundo es gris, es multi-dimensional, y dura un instante.
Y esto es una boberia. Pero por ahi viven tramposos que promueven la transparencia, presidentes elegidos democraticamente que promueven dictaduras (en algunos casos, hasta la propia), chuzadores que no aguantan una chuzada, ricos que son cujis, revolucionarios que quieren un puestico y un sello, creyentes bondadosos que odian a todo lo que es diferente, burriquetos que rezan sus padre nuestros antes de la rumba, libres que quieren esclavizar, fieles que son cachones de tiempo completo, discriminados que discriminan, y sigue la lista, usando las palabras de la Senorita Antioquia en un reinado…”del mismo modo y en sentido contrario”. Pero ya que se vive en un mundo cada vez mas gris, de gente gris, de opinions grises, nada pasa y hasta lamboneamos un poco las contradicciones del otro, ya que por dentro, tambien tenemos nuestro par de incongruencias.
Por ahi dicen que Duchamp, despues de renunciar a la pintura y declarar su muerte, muchos anos despues le picaba las ganas de coger sus brochas y pintar de nuevo. Estoy seguro que lo hacia a escondidas, sin dejar rastro quemando toda evidencia. Habiendo dicho esto, un pensamiento bastaria para ser incongruente? Una accion? Con esto en mente, me atrevo a imaginar que algunas monjas quisieran ser putas, que algunos cajeros del banco fantasean con robarse un billetico cuando no los vean, que algunos policias quisieran hacer chanchullos y que algunos politicos quisieran robar. Pero como el mundo es gris, infinitamente gris, todo esto esta dentro de la normalidad.
Friday, April 10, 2009
Thursday, March 5, 2009
Una Bulgaridad Mas
A razon del exito rotundo del Carnaval de Barranquilla en Reijkavic, Islandia el ano pasado, la Colonia Barranquillera de Nostálgicos Carnavaleros (CBNC) ha decidido hacer un Carnaval de Barranquilla en Bulgaria. Uno de los objetivos de la CBNC es hacer Carnaval donde sea que pegue la Nostalgia, sea donde sea, como sea, de esta manera, proyectando internacionalmente a Barranquilla y a Colombia.
Tal fue el exito en Islandia, que para esta version se ha adecuado una de las cuadras de la montanosa ciudad de Vitosha para convertirla en una replica exacta del Barrio Abajo de Barranquilla. En una cooperacion Bulgaro-Colombiana, ingenieros de los dos paises han trabajado durante el Invierno para adecuar y transformar la reinante Arquitectura Socialista al pintoresco sabor de una cuadra del Barrio Abajo. La gran hazana arquitectonica fue la de subir los sardineles medio metro para impregnarle un caracter mas autentico a una ciudad que nunca ha sufrido el problema de los arroyos. Las obras ya estan casi terminadas y apenas se vaya la nieve estara lista para acoger a los Barranquilleros residentes en Europa del Este la segunda semana de Abril. Por la topografia montanosa de Vitosha, la Batalla de Flores recorrera varias veces la cuadra del Barrio Abajo, para asi aglomerar a los espectadores alrededor de la plaza central y la imponente Iglesia Ortodoxa de Vitosha. El recorrido sera mas bien circular en vez de lineal, asegurando un desfile para recordar.
Toneladas de guandules secos se han exportado a Bulgaria para ligarse con el tradicional goulash. Cocineras bulgaras y rusas han sido entrenadas por cocineras del Barrio Abajo, llegando a resultados sorprendentemente parecidos, a pesar de no haber yuca, ni platano en Vitosha. Esta fusion entre el goulash y el guandul, alegrara la epoca, junto a la tradicional leche agria, papas al vapor y remolachas que abundan en la zona. Todo esto se complementara con las butifarras y hayacas que sobraron de la fiesta en Reijkavic.
Mediante una tecnologia desenpolvada desde la Guerra Fria para adoctrinar al pueblo al Marxismo, centenaries de jovenes rusos y albinos han asimilado los ritmos del Carnaval de manera natural mientas hacen sus siestas. Con el uso de esta revolucionaria tecnologia –unos CDs que estimulan el inconsciente con el uso de audifonos mientras se duerme- estos ex-bailarines de Ballet han podido borrar de su inconsciente los pasos del “Rompe Nueces” de Tchaikovski, y aprehender todo lo relacionado al bullerengue, garabato, cumbia y demas ritmos folcloricos para amenizar la Batalla de Flores en Vitosha. Los conjutos vallenatos de moda estan reconfirmados, los disfraces estan listos, las comparsas como “Las Marx-imondas Recocheras”, la cumbiamba “Proletariado Gozon” y los monocucos “Los Balkanos” estan perfectamente sincronizadas, esperando que la nieve se derrita y que la Reina los lidere. Para esta version del Carnaval de Barranquilla en Vitosha, la Reina sera la bellisima Olga Varna: una Barranquillera de cuna, pero criada en Sofia por papa Rumano y mama cundiboyacense. Olga sera la encargada de animar esta fiesta y contagiar de alegria a un pueblo encerrado por tantos anos detras de una cortina de hierro.
La Bulgaridad se escribe ahora con B de Bostezo, y el Carnaval se proyecta internacionalmente por todo el mundo. Tan es asi, que una delegacion Japonesa asistira a las celebraciones en Vitosha para posiblemente proponer el proximo Carnaval de Barranquilla en la ciudad de Kyoto! Que comience la fiesta, que comience el jolgorio! Que viva la capa roja! Que viva! Que viva la Nostalgia! Que viva! Que viva el Carnaval en Bulgaria! Que viva!
Tal fue el exito en Islandia, que para esta version se ha adecuado una de las cuadras de la montanosa ciudad de Vitosha para convertirla en una replica exacta del Barrio Abajo de Barranquilla. En una cooperacion Bulgaro-Colombiana, ingenieros de los dos paises han trabajado durante el Invierno para adecuar y transformar la reinante Arquitectura Socialista al pintoresco sabor de una cuadra del Barrio Abajo. La gran hazana arquitectonica fue la de subir los sardineles medio metro para impregnarle un caracter mas autentico a una ciudad que nunca ha sufrido el problema de los arroyos. Las obras ya estan casi terminadas y apenas se vaya la nieve estara lista para acoger a los Barranquilleros residentes en Europa del Este la segunda semana de Abril. Por la topografia montanosa de Vitosha, la Batalla de Flores recorrera varias veces la cuadra del Barrio Abajo, para asi aglomerar a los espectadores alrededor de la plaza central y la imponente Iglesia Ortodoxa de Vitosha. El recorrido sera mas bien circular en vez de lineal, asegurando un desfile para recordar.
Toneladas de guandules secos se han exportado a Bulgaria para ligarse con el tradicional goulash. Cocineras bulgaras y rusas han sido entrenadas por cocineras del Barrio Abajo, llegando a resultados sorprendentemente parecidos, a pesar de no haber yuca, ni platano en Vitosha. Esta fusion entre el goulash y el guandul, alegrara la epoca, junto a la tradicional leche agria, papas al vapor y remolachas que abundan en la zona. Todo esto se complementara con las butifarras y hayacas que sobraron de la fiesta en Reijkavic.
Mediante una tecnologia desenpolvada desde la Guerra Fria para adoctrinar al pueblo al Marxismo, centenaries de jovenes rusos y albinos han asimilado los ritmos del Carnaval de manera natural mientas hacen sus siestas. Con el uso de esta revolucionaria tecnologia –unos CDs que estimulan el inconsciente con el uso de audifonos mientras se duerme- estos ex-bailarines de Ballet han podido borrar de su inconsciente los pasos del “Rompe Nueces” de Tchaikovski, y aprehender todo lo relacionado al bullerengue, garabato, cumbia y demas ritmos folcloricos para amenizar la Batalla de Flores en Vitosha. Los conjutos vallenatos de moda estan reconfirmados, los disfraces estan listos, las comparsas como “Las Marx-imondas Recocheras”, la cumbiamba “Proletariado Gozon” y los monocucos “Los Balkanos” estan perfectamente sincronizadas, esperando que la nieve se derrita y que la Reina los lidere. Para esta version del Carnaval de Barranquilla en Vitosha, la Reina sera la bellisima Olga Varna: una Barranquillera de cuna, pero criada en Sofia por papa Rumano y mama cundiboyacense. Olga sera la encargada de animar esta fiesta y contagiar de alegria a un pueblo encerrado por tantos anos detras de una cortina de hierro.
La Bulgaridad se escribe ahora con B de Bostezo, y el Carnaval se proyecta internacionalmente por todo el mundo. Tan es asi, que una delegacion Japonesa asistira a las celebraciones en Vitosha para posiblemente proponer el proximo Carnaval de Barranquilla en la ciudad de Kyoto! Que comience la fiesta, que comience el jolgorio! Que viva la capa roja! Que viva! Que viva la Nostalgia! Que viva! Que viva el Carnaval en Bulgaria! Que viva!
Tuesday, June 24, 2008
Pa'dentro
“Lo mandaron a mirar pa’dentro” refunfunaba algarete uno de los cientos de mototaxistas que curiosiaba la escena mientras se alejaba del area acordonada. Me miro fijamente, buscando rebotar sus ideas, puntos de vista, palabras de sabiduria con las mias; se encontro mas bien un hoyo negro donde sus impresiones del suceso serian esterilizadas, y analizadas con el microscopio de la curiosidad reposada.
Al escuchar que “lo habian mandado a mirar pa’dentro”, pense que iba a asistir a los cien metros de nado sincronizado del primer hombre topo. Me imaginaba que iba a ver el espectaculo de un hombre que se habia zambullido en una de las tantas islas de tierra en este agobiante y creciente mar de cemento. Pense que me lo iba encontrar nadando, en un hueco descomunal esquivando raices de robles y matarratones, tuberias de gas y de agua, desplegando la fortaleza de sus brazadas, mientras aparecia triunfante en una islita de tierra usada en algun momento para jugar bolita’unita. Al hombre que lo mandaron a mirar pa’dentro, ya no tenia que esconderse para hacer gargaras con los punados de tierra que se robaba de poteras llenas de trinitarias; ahora tenia la libertad de excavar, nadar debajo de la tierra, pataleando sin cesar y sin limpiar las fachadas de las casas que ensuciaba.
De pronto no era un hombre topo lo que suscitaba tal romeria, sino alguien haciendo alguna meditacion transcendental encima de clavos o algo asi, ya que lo habian mandado a mirar para dentro. La romeria al parecer estaba atenta a este suceso, unico en el planeta. Las versiones de los hechos iban y venian, un telefono roto que atraia mas y mas gente. El tumulto se aglomeraba alrededor de la calle, respirando con el pasar de los minutos. Camarografos, desempleados profesionales, sapos y lisos vociferaban veredictos e hipotesis, mientras los curiosos (incluyendome) alimentaban su imaginacion con los restos de conversaciones sueltas.
“Lo iban a atracar, y le salio mas bravo”, “Se bajo al man, mientras hirio al otro”, “ el moreno grueso de la moto negra se habia metido en la casa antes”, “el compadre del que se bajaron era policia” eran varias de las versiones que se ventilaban, mientras intentaba sin suerte ver lo que habia ocurrido Al camuflarme entre la muchedumbre curiosa vi que no habia un hombre topo, ni alguien meditando, sino mas bien la imagen imaginada de un cadaver tirado en el piso que nadie pudo ver. Las dos cuadras se cerraron, saboreando la curiosidad de ver a alguien que estaba mirando para adentro.
Aprendi que el mirar para dentro, requiere de un grado de serenidad sumamente alto. Es necesario quedarse inmovil, hacer fuerza para que que el Corazon deje de bombear, para asi poder admirar aquello que no se puede ver con los ojos. La curiosidad era contagiosa…todos querian (queriamos) ver al muerto desde una distancia prudente; todos querian mirar con sus ojos lo que estaba afuera, para sentir de manera un poco morbosa lo cerquita que se esta de la muerte. El muerto – en este caso un ladron salao- se convierte en la diva , en el visionario, en el iluminado que despierta envidias, por que por fin sabe que se ve al mirar pa’dentro.
Al escuchar que “lo habian mandado a mirar pa’dentro”, pense que iba a asistir a los cien metros de nado sincronizado del primer hombre topo. Me imaginaba que iba a ver el espectaculo de un hombre que se habia zambullido en una de las tantas islas de tierra en este agobiante y creciente mar de cemento. Pense que me lo iba encontrar nadando, en un hueco descomunal esquivando raices de robles y matarratones, tuberias de gas y de agua, desplegando la fortaleza de sus brazadas, mientras aparecia triunfante en una islita de tierra usada en algun momento para jugar bolita’unita. Al hombre que lo mandaron a mirar pa’dentro, ya no tenia que esconderse para hacer gargaras con los punados de tierra que se robaba de poteras llenas de trinitarias; ahora tenia la libertad de excavar, nadar debajo de la tierra, pataleando sin cesar y sin limpiar las fachadas de las casas que ensuciaba.
De pronto no era un hombre topo lo que suscitaba tal romeria, sino alguien haciendo alguna meditacion transcendental encima de clavos o algo asi, ya que lo habian mandado a mirar para dentro. La romeria al parecer estaba atenta a este suceso, unico en el planeta. Las versiones de los hechos iban y venian, un telefono roto que atraia mas y mas gente. El tumulto se aglomeraba alrededor de la calle, respirando con el pasar de los minutos. Camarografos, desempleados profesionales, sapos y lisos vociferaban veredictos e hipotesis, mientras los curiosos (incluyendome) alimentaban su imaginacion con los restos de conversaciones sueltas.
“Lo iban a atracar, y le salio mas bravo”, “Se bajo al man, mientras hirio al otro”, “ el moreno grueso de la moto negra se habia metido en la casa antes”, “el compadre del que se bajaron era policia” eran varias de las versiones que se ventilaban, mientras intentaba sin suerte ver lo que habia ocurrido Al camuflarme entre la muchedumbre curiosa vi que no habia un hombre topo, ni alguien meditando, sino mas bien la imagen imaginada de un cadaver tirado en el piso que nadie pudo ver. Las dos cuadras se cerraron, saboreando la curiosidad de ver a alguien que estaba mirando para adentro.
Aprendi que el mirar para dentro, requiere de un grado de serenidad sumamente alto. Es necesario quedarse inmovil, hacer fuerza para que que el Corazon deje de bombear, para asi poder admirar aquello que no se puede ver con los ojos. La curiosidad era contagiosa…todos querian (queriamos) ver al muerto desde una distancia prudente; todos querian mirar con sus ojos lo que estaba afuera, para sentir de manera un poco morbosa lo cerquita que se esta de la muerte. El muerto – en este caso un ladron salao- se convierte en la diva , en el visionario, en el iluminado que despierta envidias, por que por fin sabe que se ve al mirar pa’dentro.
Thursday, May 8, 2008
La Sacudida Muda
La vida era la foto. La vida era la foto…
Sabia lo que habia ocurrido antes y despues de tomarse la foto junto a los miembros de la familia, que a regañadientes (tambien) atendian las precisas instrucciones del fotografo: “Muevete para aqui, ladea la cabecita mas para alla, sonrie carajo, whiskey…” y como estatuas de carne, con esa felicidad pausada esperaba el momento del flash. Ese viaje a un futuro incierto pero agradecido por el sacrificio de capturar ese instante unico.
La vida era alrededor de la foto. La vida era alrededor de la foto…
Acordaba el sabor de la expectativa al inspeccionar los resultados del sacrificio. Se constataba quien era el, y su apariencia ante el resto de la humanidad. Revisaba las caratulas de los otros miembros y las comparaba con aquellas tomadas con su memoria. Se reia de los ojos involuntariamente cerrados, los copetes descontrolados, las furias mal escondidas, las risas no domadas, que aparecian en la foto en medio de chistes y bromas. Despues, esa misma foto, era enmarcada y colgada en alguna pared , para recordar una vez mas lo que era, y a lo que pertenecia. Con un orgullo que se evaporaba casi al instante, y se convertia en olvido, miraba esas fotos una y otra vez a lo largo de su vida, en un esfuerzo inutil por atrapar lo inatrapable.
Acaricio con su mirada miles de fotos. Las habia memorizado a punta de risas y de lagrimas con el pasar de los años, siempre constatando su vigencia frente a la vida, que parecia mas un rio turbulento de momentos. Era mas facil ver la foto, que ver la vida mientras tragaba agua y pataleaba para mantenerse a flote. Todo pasaba, y el se quedaba mirando sus fotos enmarcadas, puestesitas elegantemente en la orilla.
Lloro cuando empezo a ver las arrugas en la piel de su madre, y las canas en la de su padre, inexistentes en aquella foto destenida. Lloro cuando sus hermanos se graduaron del colegio y ya no se ilusionarian con la llegada ficticia de un Niño Dios; pero mas aun cuando se dio cuenta que ya nunca volverian a ser los mismos hermanos de la foto; sino otros, de otra foto que aun no ha sido tomada. Lloro cuando los mecedores de los abuelos se empezaban a quedar quietos y las mascotas de aquellas fotos se empezaban a mencionar con nostalgia. Y finalmente lo sacudio el hecho que su propia vida habia cambiado al igual que los otros, que tendria que tomarse muchas mas fotos en el futuro para poder darse el lujo de mirar atras, y que esto ultimo a la larga se le iba a olvidar.
Sabia lo que habia ocurrido antes y despues de tomarse la foto junto a los miembros de la familia, que a regañadientes (tambien) atendian las precisas instrucciones del fotografo: “Muevete para aqui, ladea la cabecita mas para alla, sonrie carajo, whiskey…” y como estatuas de carne, con esa felicidad pausada esperaba el momento del flash. Ese viaje a un futuro incierto pero agradecido por el sacrificio de capturar ese instante unico.
La vida era alrededor de la foto. La vida era alrededor de la foto…
Acordaba el sabor de la expectativa al inspeccionar los resultados del sacrificio. Se constataba quien era el, y su apariencia ante el resto de la humanidad. Revisaba las caratulas de los otros miembros y las comparaba con aquellas tomadas con su memoria. Se reia de los ojos involuntariamente cerrados, los copetes descontrolados, las furias mal escondidas, las risas no domadas, que aparecian en la foto en medio de chistes y bromas. Despues, esa misma foto, era enmarcada y colgada en alguna pared , para recordar una vez mas lo que era, y a lo que pertenecia. Con un orgullo que se evaporaba casi al instante, y se convertia en olvido, miraba esas fotos una y otra vez a lo largo de su vida, en un esfuerzo inutil por atrapar lo inatrapable.
Acaricio con su mirada miles de fotos. Las habia memorizado a punta de risas y de lagrimas con el pasar de los años, siempre constatando su vigencia frente a la vida, que parecia mas un rio turbulento de momentos. Era mas facil ver la foto, que ver la vida mientras tragaba agua y pataleaba para mantenerse a flote. Todo pasaba, y el se quedaba mirando sus fotos enmarcadas, puestesitas elegantemente en la orilla.
Lloro cuando empezo a ver las arrugas en la piel de su madre, y las canas en la de su padre, inexistentes en aquella foto destenida. Lloro cuando sus hermanos se graduaron del colegio y ya no se ilusionarian con la llegada ficticia de un Niño Dios; pero mas aun cuando se dio cuenta que ya nunca volverian a ser los mismos hermanos de la foto; sino otros, de otra foto que aun no ha sido tomada. Lloro cuando los mecedores de los abuelos se empezaban a quedar quietos y las mascotas de aquellas fotos se empezaban a mencionar con nostalgia. Y finalmente lo sacudio el hecho que su propia vida habia cambiado al igual que los otros, que tendria que tomarse muchas mas fotos en el futuro para poder darse el lujo de mirar atras, y que esto ultimo a la larga se le iba a olvidar.
Wednesday, January 23, 2008
La Nostalgia es Peligrosa
Por ahí corre el rumor que la colonia barranquillera establecida en Helsinki y Reykjavic van a organizar su Carnaval de Barranquilla en la capital de Islandia. Es un rumor nada mas. Dado que la Colonia Barranquillera de Nostálgicos Carnavaleros (CBNC) es más bien pequeña, solo se organizara el desfile de La Batalla de Flores. Aprovechando los trineos abandonados en la finca de San Nicolás, después de la ajetreada época Decembrina enviando regalos por todo el mundo, se utilizaran estos trineos para reemplazar las tradicionales carrozas. De esta manera, Reykjavic, esa gran ciudad costera del Océano Atlántico Norte y capital de Islandia, se pondrá a la altura de ciudades como Bogota, Miami, Madrid y Nueva York, que también celebraran el tan anhelado Carnaval de Barranquilla.
Dado que Reykjavic (en islandés tiene el nombre de "Bahía Humeante") en invierno solo recibe unas cuatro horas de luz solar, los organizadores adelantaran el festejo para las 6 de la mañana en vez de la penumbra que existiría al medio día. La brisa ártica que cachetea con vigor a renos y caribús, seguramente no será impedimento para alegrar esta fiesta. Es como si estuviesen acompañados de los Abuelos de los Vientos Alisios, mejor dicho, los vientos originales y no los desgastados y cansados por el trópico. La alcaldía de Reykjavic, entusiasmada por apoyar esta iniciativa, y un poco harta de tanto desfile de vikingos, ha ofrecido despejar varias cuadras para tal desfile, recreando algo parecido a la Vía 40, pero sin huecos. Teniendo como ejemplo el Carnaval de Miami, no se podrá ingerir licor en vía publica para así demostrar el civismo y buen comportamiento de los barranquilleros, que sin duda abrirá el camino para que este evento se siga expandiendo por todo el mundo. El año pasado la colonia barranquillera en Miami, se portó muy, pero muy bien: hubo desorden controlado, hubo maizena moderada, nadie se metió con el publico, el volumen estuvo regulado, en una demostración de cultura ciudadana ejemplar. El orden reinó, y nadie se pudo quitar realmente la mascara.
Los organizadores currambo-islandeses ya tienen contratado varios vuelos “charter” con marimondas, toritos, garabatos, caimanes, cumbiamberos, papayeras y varios conjuntos de millo; todos estos con su disfraz rediseñado e insulado para contrarrestar el frío. Toneladas de guandules enlatados, arepas de huevo empacadas al vacío, chicharrones congelados, guarapos en polvo, pandeyucas y platanitos en bolsa, ciruelas y mangos deshidratados, además de un cargamento de flores para la batalla, hacen parte también de este convoy. La intención es mostrar un potpurrí de todas las danzas y costumbres autóctonas para invadir la ciudad entera de carnaval. Para este caso, también unos letaneros han estado traduciendo al islandés sus pícaras letanías, que se difunden por la radio hace dos meses entre programas radiales de Música Clásica y Antologías de Schubert. El uso de maizena y de espuma será prohibida y en su reemplazo se usara la nieve que se acumula de manera silvestre por toda la ciudad. Este elemento, le dará a la ciudad una ventaja comparativa sobre la natal Barranquilla...será una ciudad “enmaizenada” de pies a cabeza, ahorrándose así las toneladas de maizena que se podran aprovechar para hacer coladas y natillas.
La reina será la hija de una Barranquillera casada con un pescador Islandés, asentados en Reykjavic desde hace veinte anos. La reina de este Carnaval, una vikinga robusta pero dulce, criada a punta de bacalao y arenque, presidirá la fiesta. A pesar de que no habla español se considera barranquillera, su comida preferida es el "suchi", y aprendió el ritmo caribe en La Escuela de Polka de un tío Escandinavo. Se ha visto todas las Batallas de Flores desde 1998 en VHS, y sabe que con su movimiento de cadera, Reykjavic, se parecerá, al menos por un día a la Arenosa.
La Colonia Barranquillera de Nostálgicos Carnavaleros (CBNC) ve con entusiasmo este primer carnaval en Islandia, como una jugada estratégica y un reto muy grande. Si se puede hacer un Carnaval de Barranquilla en Reykjavic, se puede hacer en cualquier lugar del mundo! Irán, Cambodia y El Reino Unido, países con curramberos nostálgicos, estarán a la expectativa de este carnaval para implantarlo también en sus países a comienzos del 2010. Quien lo Vive, es sin duda, Quien lo Goza, sea como sea...así sea a la fuerza.
Dado que Reykjavic (en islandés tiene el nombre de "Bahía Humeante") en invierno solo recibe unas cuatro horas de luz solar, los organizadores adelantaran el festejo para las 6 de la mañana en vez de la penumbra que existiría al medio día. La brisa ártica que cachetea con vigor a renos y caribús, seguramente no será impedimento para alegrar esta fiesta. Es como si estuviesen acompañados de los Abuelos de los Vientos Alisios, mejor dicho, los vientos originales y no los desgastados y cansados por el trópico. La alcaldía de Reykjavic, entusiasmada por apoyar esta iniciativa, y un poco harta de tanto desfile de vikingos, ha ofrecido despejar varias cuadras para tal desfile, recreando algo parecido a la Vía 40, pero sin huecos. Teniendo como ejemplo el Carnaval de Miami, no se podrá ingerir licor en vía publica para así demostrar el civismo y buen comportamiento de los barranquilleros, que sin duda abrirá el camino para que este evento se siga expandiendo por todo el mundo. El año pasado la colonia barranquillera en Miami, se portó muy, pero muy bien: hubo desorden controlado, hubo maizena moderada, nadie se metió con el publico, el volumen estuvo regulado, en una demostración de cultura ciudadana ejemplar. El orden reinó, y nadie se pudo quitar realmente la mascara.
Los organizadores currambo-islandeses ya tienen contratado varios vuelos “charter” con marimondas, toritos, garabatos, caimanes, cumbiamberos, papayeras y varios conjuntos de millo; todos estos con su disfraz rediseñado e insulado para contrarrestar el frío. Toneladas de guandules enlatados, arepas de huevo empacadas al vacío, chicharrones congelados, guarapos en polvo, pandeyucas y platanitos en bolsa, ciruelas y mangos deshidratados, además de un cargamento de flores para la batalla, hacen parte también de este convoy. La intención es mostrar un potpurrí de todas las danzas y costumbres autóctonas para invadir la ciudad entera de carnaval. Para este caso, también unos letaneros han estado traduciendo al islandés sus pícaras letanías, que se difunden por la radio hace dos meses entre programas radiales de Música Clásica y Antologías de Schubert. El uso de maizena y de espuma será prohibida y en su reemplazo se usara la nieve que se acumula de manera silvestre por toda la ciudad. Este elemento, le dará a la ciudad una ventaja comparativa sobre la natal Barranquilla...será una ciudad “enmaizenada” de pies a cabeza, ahorrándose así las toneladas de maizena que se podran aprovechar para hacer coladas y natillas.
La reina será la hija de una Barranquillera casada con un pescador Islandés, asentados en Reykjavic desde hace veinte anos. La reina de este Carnaval, una vikinga robusta pero dulce, criada a punta de bacalao y arenque, presidirá la fiesta. A pesar de que no habla español se considera barranquillera, su comida preferida es el "suchi", y aprendió el ritmo caribe en La Escuela de Polka de un tío Escandinavo. Se ha visto todas las Batallas de Flores desde 1998 en VHS, y sabe que con su movimiento de cadera, Reykjavic, se parecerá, al menos por un día a la Arenosa.
La Colonia Barranquillera de Nostálgicos Carnavaleros (CBNC) ve con entusiasmo este primer carnaval en Islandia, como una jugada estratégica y un reto muy grande. Si se puede hacer un Carnaval de Barranquilla en Reykjavic, se puede hacer en cualquier lugar del mundo! Irán, Cambodia y El Reino Unido, países con curramberos nostálgicos, estarán a la expectativa de este carnaval para implantarlo también en sus países a comienzos del 2010. Quien lo Vive, es sin duda, Quien lo Goza, sea como sea...así sea a la fuerza.
Friday, October 5, 2007
MARE NOSTRUM
No sé si fue el efecto de dos o tres cervezas, agua embotellada y dos gaseosas, ya que perdí la cuenta de cuantas me había tomado mientras orinaba submarina y subrepticiamente en el mar. De lejos, era otro bañista desprevenido imaginándose cómo se peinan las morrocoyas. Debajo de la superficie era otro mamífero que descargaba en el mar los líquidos residuos ambarinos de su cuerpo. En la inmensidad y en el anonimato que el océano ofrecía, hacía mi gracia mientras esquivaba las olas con una sonrisa juguetona. Nadie se daba cuenta del asunto porque posiblemente todos estaban haciendo lo mismo. El mar es inmensamente inmenso.
Desde que tengo uso de razón, he orinado en todos los mares que he tenido el placer de visitar. He aportado mi gotica, por no decir mi granito de arroz, a la polución de los océanos. Lo reconozco, pero la verdad es que creo no estar solo, ya que he visto en muy pocas ocasiones que los bañistas recurren a baños públicos cercanos, quizás por la pereza que da el salirse del mar.
Haciendo una abstracción mental, todos los peces nadan en su propio caldo. El “chichí” de las ballenas jorobadas, de Flipper y sus secuaces, de la mojarra, los pargos, las sierras, los pulpos, y quien quita, que hasta del difunto Jacques Cousteau, esté circulando por nuestras océanos. Con esta imagen en mente, aún sin mi pequeña contribución, estos ya se encuentran bastante orinados. Untao el deo, untada la mano. Moralmente no me trasnocha mucho (ni me ha trasnochado) este tema sanitario, ya que el mar es inmenso. Inmensamente inmenso.
Algo parecido ocurre cuando se está en una piscina. A punta de cloro y de químicos adquiere el agua un color de pasta de dientes. Su frescura se exagera con el color aguamarina, con las baldosas limpias y con ese aroma a cloro que seduce. Pero la piscina, al contrario del mar, no es inmensa. En ella no hay ballenas jorobadas que contribuyan con sus galones de orín, no hay corrientes marinas; sólo una motobomba y químicos para enmascarar los metros cúbicos de caldo. Son una minoría los que se salen del caldo piscinero a hacer sus micciones afuera. La piscina es y seguirá siendo orinada; todos los saben, todos lo hacen, y todos se dejan embolatar por la apariencia de esa agua clara.
Este no es un escrito que pretende revelar las bondades de la orinoterapia, pero con la temporada electoral acercándose, creo que el tema de la orinada submarina toma vigencia. Hay cosas que suceden que todo el mundo conoce, contra los que todo el mundo protesta; sin embargo, todos implícitamente apoyamos y hasta nos hacemos los locos. Es casi como una amnesia vanidosa que aparece y desaparece como las mareas. Las decisiones que se aprenden a tomar por medio de rituales inconcientes casi nunca son las más acertadas. Todo es cuestión de contexto, y es ahí cuando la toma de conciencia en las decisiones es importante. Moralmente estoy inhabilitado para brindar luces en el manejo de la vejiga, ya que he utilizado de mingitorio al océano, pero a diferencia de lo inofensivo de ese pecado, cuando vaya a votar, note bien por quien, porque a diferencia de lo que sucede con la orinada en el mar, un mal voto es como escupir para arriba.
Desde que tengo uso de razón, he orinado en todos los mares que he tenido el placer de visitar. He aportado mi gotica, por no decir mi granito de arroz, a la polución de los océanos. Lo reconozco, pero la verdad es que creo no estar solo, ya que he visto en muy pocas ocasiones que los bañistas recurren a baños públicos cercanos, quizás por la pereza que da el salirse del mar.
Haciendo una abstracción mental, todos los peces nadan en su propio caldo. El “chichí” de las ballenas jorobadas, de Flipper y sus secuaces, de la mojarra, los pargos, las sierras, los pulpos, y quien quita, que hasta del difunto Jacques Cousteau, esté circulando por nuestras océanos. Con esta imagen en mente, aún sin mi pequeña contribución, estos ya se encuentran bastante orinados. Untao el deo, untada la mano. Moralmente no me trasnocha mucho (ni me ha trasnochado) este tema sanitario, ya que el mar es inmenso. Inmensamente inmenso.
Algo parecido ocurre cuando se está en una piscina. A punta de cloro y de químicos adquiere el agua un color de pasta de dientes. Su frescura se exagera con el color aguamarina, con las baldosas limpias y con ese aroma a cloro que seduce. Pero la piscina, al contrario del mar, no es inmensa. En ella no hay ballenas jorobadas que contribuyan con sus galones de orín, no hay corrientes marinas; sólo una motobomba y químicos para enmascarar los metros cúbicos de caldo. Son una minoría los que se salen del caldo piscinero a hacer sus micciones afuera. La piscina es y seguirá siendo orinada; todos los saben, todos lo hacen, y todos se dejan embolatar por la apariencia de esa agua clara.
Este no es un escrito que pretende revelar las bondades de la orinoterapia, pero con la temporada electoral acercándose, creo que el tema de la orinada submarina toma vigencia. Hay cosas que suceden que todo el mundo conoce, contra los que todo el mundo protesta; sin embargo, todos implícitamente apoyamos y hasta nos hacemos los locos. Es casi como una amnesia vanidosa que aparece y desaparece como las mareas. Las decisiones que se aprenden a tomar por medio de rituales inconcientes casi nunca son las más acertadas. Todo es cuestión de contexto, y es ahí cuando la toma de conciencia en las decisiones es importante. Moralmente estoy inhabilitado para brindar luces en el manejo de la vejiga, ya que he utilizado de mingitorio al océano, pero a diferencia de lo inofensivo de ese pecado, cuando vaya a votar, note bien por quien, porque a diferencia de lo que sucede con la orinada en el mar, un mal voto es como escupir para arriba.
Tuesday, May 15, 2007
Posho o Carne?
¿Possshoo o carne? La azafata con acento argentino se me queda mirando mientras se esforzaba inútilmente en mantener su cansada sonrisa. ¿Posho o carne? Hubo silencio. Titubeos. Cálculos mentales rápidos. Precisos estudios de factibilidad. ¿En qué término vendrá la carne? ¿Cuáles son los acompañamientos? ¿Con qué salsita vendrá el pollo o posho? ¿Habra suficiente arroz? Siendo un exponente ejemplar de la generación de los microondas, la respuesta debía salir natural y además rápida… pero en esta ocasión no fue así. Tin marín de dos pingué. Salió de mi garganta un pedido con la convicción tan postiza como la sonrisa de la azafata: “Poshoo, por favor”.
Las cosas en la actualidad se están poniendo cada día más complicadas, y al mismo tiempo más y más simples. Una comida queda resumida en un “pollo o carne”. Quizás sea el mecanismo de defensa para compensar por una realidad que tiene atascada la chancleta del acelerador. Simples me refiero a que muchas decisiones aparentemente elaboradas se enmascaran detrás de decisiones binarias. Las aerolíneas han amansando a la clientela del gallinero con cajitas felices de carnes sancochadas y pastas averaguadas que se cocinan en receptarios parecidos al de los Jetsons.
Al bajarnos de cualquier avión las simplificaciones continúan. Por ejemplo, hamburgueserías, sanducherías y pizzerías, entre otros, aplican la misma táctica de las aerolíneas ofreciendo soluciones prácticas y simples para lo que se ofrece. Échale piña, y dos paraguitas alrededor de la bebida y por arte de magia se convierte en una experiencia hawaiana. Si quieres una experiencia Italiana, que le echen tomates, queso “estilo mozzarella” y alguna carne encurtida. Si se quiere algo Thai, échale alguna fruta dulzona y ácida, espolvorea ajonjolí y unos palitos chinos y listo. Échale buena salsa de soya para hacerlo chino o japonés, queso Feta y aceitunas si lo quieres griego, y si se quiere algo francés métele champiñones por algún lado y ponle un nombre impronunciable. El guacamole, el fríjol refrito y algún jalapeño convierten cualquier plato en una experiencia mexicana. Lo criollo, con salsa de tomate y cebolla y alguna arepa. Y casi se me olvida “El Gourmet”…Pongale “gourmet” a lo que sea, y este dispuesto a pagar mas, y a quitarle las maticas verdes que dan el toque de cache. Hay de ensaladas a pizzas gourmet, y no me extranaria que exista por ahí una zanguaza o tripa gourmet tambien. A la larga, el mundo se achica cada vez más y los ingredientes utilizados permiten una degustación global y superficial de las costumbres de otros países y culturas.
La solución de moda es coger todo tipo de clichés, meterlos en una licuadora y servir las expectativas de lo que se anhela. No se ofrecen experiencias culinarias: se sirven expectativas. Expectativas a medias alimentadas por los chefs de supermercados, por las sugerencias detrás de las etiquetas de productos que ofrecen “tips” para hacer platos exóticos en menos de cinco minutos usando ingredientes enlatados. La comida rápida se ha metido en todas partes, y hasta ha acelerado un poco esa comida aparentemente lenta. No hay tiempo para saber el por qué de las preparaciones o de los ingredientes de las regiones; sólo hay tiempo para coquetear el paladar con lo más representativo, lo más general y al mismo tiempo más superficial de cada cultura. Por esta razón, ha empezado, sin querer queriendo, otro tipo de comida fusión. Una fusión a la carrera, a los trompicones y completamente superficial.
Así como van las cosas, está cada vez más cerca la era gastronómica en donde la humanidad se alimentará a punta de extractos envasados en tubos de pasta de dientes, refractarios ergonómicos que se calientan en cinco minutos, y píldoras con sabores aparentemente naturales. Las madres del futuro no heredarán la parsimonia y el amor por el ritual de preparar los alimentos y el placer de degustarlos, pero si quizas una voraz efectividad. Las nuevas generaciones se emocionarán con platos simplones de pollo o carne, calentados maternal y eficazmente con el pulsar de un boton en un súper-microondas.
Menos mal que esta tendencia se encontrará con una férrea resistencia compuesta por un ejército de pregoneras de alegría de bollos de Montecristo, de butifarras de Soledad, de expendedores esquineros de arroz de lisa, vendedores de cocadas y mongo-mongo de Palenque e itinerantes distribuidores callejeros de peto, quienes tienen en sus chazas, palanganas y poncheras, bien inoculados los genes de la supervivencia.
Las cosas en la actualidad se están poniendo cada día más complicadas, y al mismo tiempo más y más simples. Una comida queda resumida en un “pollo o carne”. Quizás sea el mecanismo de defensa para compensar por una realidad que tiene atascada la chancleta del acelerador. Simples me refiero a que muchas decisiones aparentemente elaboradas se enmascaran detrás de decisiones binarias. Las aerolíneas han amansando a la clientela del gallinero con cajitas felices de carnes sancochadas y pastas averaguadas que se cocinan en receptarios parecidos al de los Jetsons.
Al bajarnos de cualquier avión las simplificaciones continúan. Por ejemplo, hamburgueserías, sanducherías y pizzerías, entre otros, aplican la misma táctica de las aerolíneas ofreciendo soluciones prácticas y simples para lo que se ofrece. Échale piña, y dos paraguitas alrededor de la bebida y por arte de magia se convierte en una experiencia hawaiana. Si quieres una experiencia Italiana, que le echen tomates, queso “estilo mozzarella” y alguna carne encurtida. Si se quiere algo Thai, échale alguna fruta dulzona y ácida, espolvorea ajonjolí y unos palitos chinos y listo. Échale buena salsa de soya para hacerlo chino o japonés, queso Feta y aceitunas si lo quieres griego, y si se quiere algo francés métele champiñones por algún lado y ponle un nombre impronunciable. El guacamole, el fríjol refrito y algún jalapeño convierten cualquier plato en una experiencia mexicana. Lo criollo, con salsa de tomate y cebolla y alguna arepa. Y casi se me olvida “El Gourmet”…Pongale “gourmet” a lo que sea, y este dispuesto a pagar mas, y a quitarle las maticas verdes que dan el toque de cache. Hay de ensaladas a pizzas gourmet, y no me extranaria que exista por ahí una zanguaza o tripa gourmet tambien. A la larga, el mundo se achica cada vez más y los ingredientes utilizados permiten una degustación global y superficial de las costumbres de otros países y culturas.
La solución de moda es coger todo tipo de clichés, meterlos en una licuadora y servir las expectativas de lo que se anhela. No se ofrecen experiencias culinarias: se sirven expectativas. Expectativas a medias alimentadas por los chefs de supermercados, por las sugerencias detrás de las etiquetas de productos que ofrecen “tips” para hacer platos exóticos en menos de cinco minutos usando ingredientes enlatados. La comida rápida se ha metido en todas partes, y hasta ha acelerado un poco esa comida aparentemente lenta. No hay tiempo para saber el por qué de las preparaciones o de los ingredientes de las regiones; sólo hay tiempo para coquetear el paladar con lo más representativo, lo más general y al mismo tiempo más superficial de cada cultura. Por esta razón, ha empezado, sin querer queriendo, otro tipo de comida fusión. Una fusión a la carrera, a los trompicones y completamente superficial.
Así como van las cosas, está cada vez más cerca la era gastronómica en donde la humanidad se alimentará a punta de extractos envasados en tubos de pasta de dientes, refractarios ergonómicos que se calientan en cinco minutos, y píldoras con sabores aparentemente naturales. Las madres del futuro no heredarán la parsimonia y el amor por el ritual de preparar los alimentos y el placer de degustarlos, pero si quizas una voraz efectividad. Las nuevas generaciones se emocionarán con platos simplones de pollo o carne, calentados maternal y eficazmente con el pulsar de un boton en un súper-microondas.
Menos mal que esta tendencia se encontrará con una férrea resistencia compuesta por un ejército de pregoneras de alegría de bollos de Montecristo, de butifarras de Soledad, de expendedores esquineros de arroz de lisa, vendedores de cocadas y mongo-mongo de Palenque e itinerantes distribuidores callejeros de peto, quienes tienen en sus chazas, palanganas y poncheras, bien inoculados los genes de la supervivencia.
Saturday, May 5, 2007
Las Manos de Alfonso
Aproximadamente cada ano bisiesto, o Miercoles de luna llena me detengo a ver mis manos por un momento: Las escudrino como si fuesen mascotas que algun dia se perdieron, y volvieron a saludar. Cuando apenas las alcanzo a reconocer, se me pierden de nuevo. Trato de mirarlas a ver si pueden ofrecer pistas acerca del paso del tiempo, y siempre aparecen indescifrables.
Mis manos son gordas, de palma ancha y dedos acolchonados; facilmente secuestrable por la bruja de Hansel Y Gretel. He comparado mis manos con otras manos buscando arrugas, lunares, montes de venus, lineas de la cabeza que puedan brindar algun dato no cuantificable acerca de algo tan ambiguo como la vida (mi vida). Nunca puedo atar los cabos, traducir los montes y quedo proyectando versos olvidados de algun libro de quiromancia.
Mi mama siempre cuenta que lo que le cautivo de mi papa, eran las manos…Teniendo esto en cuenta, y haciendo un arbol geneologico “manual”, heredo de mi “mama orquesta” manos que tocan de saxofon hasta flauta traversa, mientras que en mi lado paterno encuentro solo manos de pianistas: mi abuela tocaba el piano, y mi abuelo escribia a maquina. A mi forma de ver, era casi la misma cosa: musica para los oidos, musica para los pensamientos. Musica al fin y al cabo, tocada por unas manos inolvidables.
Aprovechando ser el primer nieto, le encimaba todas las tareas que tenian que ver con escribir un resumen, un ensayo acerca de cualquier libro a mi abuelo Alfonso. A esa edad no tenia conciencia de La Cueva, Del Grupo de Barranquilla, Gabo, Samudio, etc… todos estos nombres se camuflaban en los cuartos (y hasta neveras que despues me contaron) tupidos con libros al momento de visitar la casa de los abuelos todos los Domingos o noches antes de entregar ensayos para clase de Espanol. En ningun momento se me cruzaba por la mente que las tareas que me ponian (o nos ponian –incluyo a mi Abuelo) eran de sus amigos de toda la vida.
,
Las citas con mi abuelo giraban alrededor de mis tareas para clase. Llegaba con apuntes en el cuaderno, hojas escritas a mano, y como no habian computadores en la epoca, dependia unicamente de su maquina de escribir Nos sentabamos juntos, lado a lado; un gaguito en potencia y otro que unicamente lo hacia escribiendo a maquina; el escribia, yo dictaba, y a duo terminabamos ensayos acerca de libros de Gabo, Vargas Llosa, Samudio, Calderon de la Barca entre otros. Las manos de mi abuelo eran gordas y arrugadas,; dedos como rodillas de elefantes que bailaban tap en una superficie inclinada llena de teclas. Habian momentos en donde me embobaba viendolas moverse con gracia sobre el teclado al mismo tiempo que escuchaba las correcciones de estilo. En algunas ocasiones se debatian las ideas, en otras dejaba que las perfumara un poco, mientras en otras, ya probablemente cansado, se remitia a ser unicamente mi escriba.
Las manos de mi abuelo son las que hoy recuerdo mientras veo mis manos bailar torpemente sobre un computador. Son manos que no he visto hace aproximadamente doce anos. Mis manos bailan mas cerca al teclado que las de mi abuelo. Escribo con los cinco dedos sin mirar el teclado y no con los dos indices. A pesar de la diferencia tecnologica, el desorden alrededor es el mismo y el silencio entre palabra y palabra es igual de ensordecedor.
Me detengo en mis manos. Trato de reconocer unas manos de adulto, unos nudillos como rodillas de elefante prepubescente, unas sucias de pintura y aceite de linaza que pretenden escribir mas a menudo para asi hacer honor al abuelo escritor. De repente, el silencio al escribir es mas sonoro que cuando se pinta. Aquel titubeo, aquel impulso ciego de la mano al tratar de rematar esta columna, desnudan de nuevo las manos al frente mio; acercandolas al recuerdo de las otras manos que bailan en la memoria.
Mis manos son gordas, de palma ancha y dedos acolchonados; facilmente secuestrable por la bruja de Hansel Y Gretel. He comparado mis manos con otras manos buscando arrugas, lunares, montes de venus, lineas de la cabeza que puedan brindar algun dato no cuantificable acerca de algo tan ambiguo como la vida (mi vida). Nunca puedo atar los cabos, traducir los montes y quedo proyectando versos olvidados de algun libro de quiromancia.
Mi mama siempre cuenta que lo que le cautivo de mi papa, eran las manos…Teniendo esto en cuenta, y haciendo un arbol geneologico “manual”, heredo de mi “mama orquesta” manos que tocan de saxofon hasta flauta traversa, mientras que en mi lado paterno encuentro solo manos de pianistas: mi abuela tocaba el piano, y mi abuelo escribia a maquina. A mi forma de ver, era casi la misma cosa: musica para los oidos, musica para los pensamientos. Musica al fin y al cabo, tocada por unas manos inolvidables.
Aprovechando ser el primer nieto, le encimaba todas las tareas que tenian que ver con escribir un resumen, un ensayo acerca de cualquier libro a mi abuelo Alfonso. A esa edad no tenia conciencia de La Cueva, Del Grupo de Barranquilla, Gabo, Samudio, etc… todos estos nombres se camuflaban en los cuartos (y hasta neveras que despues me contaron) tupidos con libros al momento de visitar la casa de los abuelos todos los Domingos o noches antes de entregar ensayos para clase de Espanol. En ningun momento se me cruzaba por la mente que las tareas que me ponian (o nos ponian –incluyo a mi Abuelo) eran de sus amigos de toda la vida.
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Las citas con mi abuelo giraban alrededor de mis tareas para clase. Llegaba con apuntes en el cuaderno, hojas escritas a mano, y como no habian computadores en la epoca, dependia unicamente de su maquina de escribir Nos sentabamos juntos, lado a lado; un gaguito en potencia y otro que unicamente lo hacia escribiendo a maquina; el escribia, yo dictaba, y a duo terminabamos ensayos acerca de libros de Gabo, Vargas Llosa, Samudio, Calderon de la Barca entre otros. Las manos de mi abuelo eran gordas y arrugadas,; dedos como rodillas de elefantes que bailaban tap en una superficie inclinada llena de teclas. Habian momentos en donde me embobaba viendolas moverse con gracia sobre el teclado al mismo tiempo que escuchaba las correcciones de estilo. En algunas ocasiones se debatian las ideas, en otras dejaba que las perfumara un poco, mientras en otras, ya probablemente cansado, se remitia a ser unicamente mi escriba.
Las manos de mi abuelo son las que hoy recuerdo mientras veo mis manos bailar torpemente sobre un computador. Son manos que no he visto hace aproximadamente doce anos. Mis manos bailan mas cerca al teclado que las de mi abuelo. Escribo con los cinco dedos sin mirar el teclado y no con los dos indices. A pesar de la diferencia tecnologica, el desorden alrededor es el mismo y el silencio entre palabra y palabra es igual de ensordecedor.
Me detengo en mis manos. Trato de reconocer unas manos de adulto, unos nudillos como rodillas de elefante prepubescente, unas sucias de pintura y aceite de linaza que pretenden escribir mas a menudo para asi hacer honor al abuelo escritor. De repente, el silencio al escribir es mas sonoro que cuando se pinta. Aquel titubeo, aquel impulso ciego de la mano al tratar de rematar esta columna, desnudan de nuevo las manos al frente mio; acercandolas al recuerdo de las otras manos que bailan en la memoria.
Friday, April 27, 2007
El Sentimiento de Culpa
La culpa. Me pregunto si la culpa es un virus al que geneticamente los catolicos estamos mas propensos. La culpa es un latigazo en el Corazon antes de realizar alguna accion. Es la vocecita grave del Mago de Oz o Rey Leon, que nos dice que estamos haciendo algo mal, aun antes de hacerlo. Por otro lado, la verguenza es el sentimiento que aflora despues que se hace algo, mientras la culpa es esa voz de la mama que dice “no salgas mijito, quedate en casa, que vas a hacer buscandote una mala hora.”
Sin querer queriendo a costas de este sentimiento implantado a punta de golpesitos de pecho durante siglos. Me refiero a los multitudinarios “Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa” se ha regulado muchas sociedades familias, empresas y hasta ha dado pie para uno que otro negocio.
Cuando nino, antes de hacer la primera comunion se me pregunto acerca si me aquejaba de “pensamientos impuros”, con la conviccion del deber cumplido como culaquier recluta grite que No! Nunca! Jamas! Exabrupto! Cualquier relacion con la carne debia ser abolida, desechada, aunque muy adentro se sabia que esa conviccion era solo una farsa. Una pantalla de television que no funcionaba. Un telon con un cuarto vacio detras. Esa tuvo que ser la primeras veces que senti culpa. Verguenza hubo muchas; que mis padres me recogieran en la fiesta y socializaran eternamente con mis amigos.(me refiero a esa edad en la que uno se cree independiente, como a los 11-13 anos), Verguenza de accidentalmente derramarle el jugo de corozo a la nina mas Linda del curso. Cosas de ese tipo.
Estoy tratando de hacer fisioterapia para moldear ese sentimiento de culpa que no deja dormir, pero el bombardeo es constante. Me ocurre cada vez que voy al supermercado a hacer las compras del mes. Casi siempre voy esos dias en que hay promociones de descuentos en carnes y vegetales. Siempre se encuentra lleno y las filas estan tupidas de clientes. Al llegar al frente de la senora que saca la cuenta, trato de hablar a ver si tiene la voz grave o si tiene voz de pajarito. Termina de hacer los calculos, y me da el total de la cuenta. Quien dijo pollo? Y depues alza la voz, lo mas duro posible y dice “Desea donar 17 pesos a la Fundacion Tarara Ta Tara??? Me la quedo mirando a los ojos, con un poquito de rabia por haber pegado tal grito. Miro a mi alrededor, y veo como me lame la fila entera con sus miradas pegajosas. Volteo otra vez, y un “si” sonoro, con caracter y conviccion, sale de mi boca. Si! Pago y me voy rapido.
Esto ocurre en ambientes publicos, pero en los privados tambien. Se va a sacar plata del cajero por que la quincena por fin llego. La platica que se sudo llego a su destino anhelado. Dentro de la comodidad y privacidad de un cajero automatico, se hace la transaccion economica, pero antes de terminar, aparece en la pantalla si se quiere donar dinero para la Fundacion de Ninos Tarara Ta Tarara? Engolosinado con la plata aun tibia del cajero se titubea. Los ojos de un lobo feroz haciendo una caperucita roja al trapo. Desfila la imagen de sufrimiento, de una gota de leche en un vaso de moscas, de alguien llorando poniendo carita de perro reganado y por el otro lado se contrasta con la imagen de un lobo nadando literalmente en un mar de billetes, riendose a carcajadas y atragantandose de uvas que caen de los cielos y se convierten en oro al ser digeridas. Pienso en eso, y con firmeza, sin titubear pulso Si. Espero el recibo y me voy.
Y para colmo de males, no tiene que ver solo con transacciones economicas. Por email se ejerce el mismo chantaje emocional. Se reciben emails diciendo “POR FAVOR MANDÁ ESTO, ME LO MANDARON DE CARITAS SI ANULA ESTO
SINCERAMENTE NO TIENE UN CORAZON!!!!!! Mandale esto a todos los de tu lista o si no, Dios te castigara!!!!!! Seis signos de exclamacion. Seis. Debe existir un sufrimiento enorme mientras en la comodidad de mi silla se mira una pantalla esteril. Sin titubiar, se le manda el mensaje a un centenar de personas, para asi lavarse las manos como Poncio Pilato y llenar el cyberespacio con mas SPAM o correo no deseado.
Identificadas estas tres fuentes de creadoras del sentimiento de culpa, ejercito con frialdad y libertad el poder para tomar decisiones. El ejercicio de titubiar, de dudar y finalmente de pensar, se le relaciona con el infierno. Sugiero solo por un dia, decir No. Un dia no donar los 17 pesos, un dia no pasar la cadena de email para asi constatar que no va a pasar nada. No se nos va a caer un piano del cielo. La ira de un ser supremo no sera liberada. Por esto no estoy en contra de la solidaridad y de ayudar al projimo, y de cantar novenas con los vecinos; estoy mas bien a favor de sentimientos verdaderos asi no gozen con la conviccion de aquellos culposos.
Sin querer queriendo a costas de este sentimiento implantado a punta de golpesitos de pecho durante siglos. Me refiero a los multitudinarios “Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa” se ha regulado muchas sociedades familias, empresas y hasta ha dado pie para uno que otro negocio.
Cuando nino, antes de hacer la primera comunion se me pregunto acerca si me aquejaba de “pensamientos impuros”, con la conviccion del deber cumplido como culaquier recluta grite que No! Nunca! Jamas! Exabrupto! Cualquier relacion con la carne debia ser abolida, desechada, aunque muy adentro se sabia que esa conviccion era solo una farsa. Una pantalla de television que no funcionaba. Un telon con un cuarto vacio detras. Esa tuvo que ser la primeras veces que senti culpa. Verguenza hubo muchas; que mis padres me recogieran en la fiesta y socializaran eternamente con mis amigos.(me refiero a esa edad en la que uno se cree independiente, como a los 11-13 anos), Verguenza de accidentalmente derramarle el jugo de corozo a la nina mas Linda del curso. Cosas de ese tipo.
Estoy tratando de hacer fisioterapia para moldear ese sentimiento de culpa que no deja dormir, pero el bombardeo es constante. Me ocurre cada vez que voy al supermercado a hacer las compras del mes. Casi siempre voy esos dias en que hay promociones de descuentos en carnes y vegetales. Siempre se encuentra lleno y las filas estan tupidas de clientes. Al llegar al frente de la senora que saca la cuenta, trato de hablar a ver si tiene la voz grave o si tiene voz de pajarito. Termina de hacer los calculos, y me da el total de la cuenta. Quien dijo pollo? Y depues alza la voz, lo mas duro posible y dice “Desea donar 17 pesos a la Fundacion Tarara Ta Tara??? Me la quedo mirando a los ojos, con un poquito de rabia por haber pegado tal grito. Miro a mi alrededor, y veo como me lame la fila entera con sus miradas pegajosas. Volteo otra vez, y un “si” sonoro, con caracter y conviccion, sale de mi boca. Si! Pago y me voy rapido.
Esto ocurre en ambientes publicos, pero en los privados tambien. Se va a sacar plata del cajero por que la quincena por fin llego. La platica que se sudo llego a su destino anhelado. Dentro de la comodidad y privacidad de un cajero automatico, se hace la transaccion economica, pero antes de terminar, aparece en la pantalla si se quiere donar dinero para la Fundacion de Ninos Tarara Ta Tarara? Engolosinado con la plata aun tibia del cajero se titubea. Los ojos de un lobo feroz haciendo una caperucita roja al trapo. Desfila la imagen de sufrimiento, de una gota de leche en un vaso de moscas, de alguien llorando poniendo carita de perro reganado y por el otro lado se contrasta con la imagen de un lobo nadando literalmente en un mar de billetes, riendose a carcajadas y atragantandose de uvas que caen de los cielos y se convierten en oro al ser digeridas. Pienso en eso, y con firmeza, sin titubear pulso Si. Espero el recibo y me voy.
Y para colmo de males, no tiene que ver solo con transacciones economicas. Por email se ejerce el mismo chantaje emocional. Se reciben emails diciendo “POR FAVOR MANDÁ ESTO, ME LO MANDARON DE CARITAS SI ANULA ESTO
SINCERAMENTE NO TIENE UN CORAZON!!!!!! Mandale esto a todos los de tu lista o si no, Dios te castigara!!!!!! Seis signos de exclamacion. Seis. Debe existir un sufrimiento enorme mientras en la comodidad de mi silla se mira una pantalla esteril. Sin titubiar, se le manda el mensaje a un centenar de personas, para asi lavarse las manos como Poncio Pilato y llenar el cyberespacio con mas SPAM o correo no deseado.
Identificadas estas tres fuentes de creadoras del sentimiento de culpa, ejercito con frialdad y libertad el poder para tomar decisiones. El ejercicio de titubiar, de dudar y finalmente de pensar, se le relaciona con el infierno. Sugiero solo por un dia, decir No. Un dia no donar los 17 pesos, un dia no pasar la cadena de email para asi constatar que no va a pasar nada. No se nos va a caer un piano del cielo. La ira de un ser supremo no sera liberada. Por esto no estoy en contra de la solidaridad y de ayudar al projimo, y de cantar novenas con los vecinos; estoy mas bien a favor de sentimientos verdaderos asi no gozen con la conviccion de aquellos culposos.
Thursday, March 29, 2007
Sobre Los Dias
Hace unas semanas fui testigo de cómo varios compañeros felicitaban a una colega. Un poco apurado y sin saber qué hacer, fui a darle un beso y un abrazo y le dije “Feliz Cumpleaños”. Recibió el abrazo, pero se rió diciendo que no era su cumpleaños. Quedé desconcertado. Entonces lancé el salvador “¡Felicitaciones!”; un guante lo suficientemente grande para que se amoldara a cualquier necesidad. Con una satisfacción inmensa, dio las gracias y siguió su camino… era el Día Internacional de la Mujer.
¿Día Internacional de la Mujer? ¿Qué se supone que se tiene que hacer ese día? Ni idea. Fijo lo pusieron bien lejos del Día de la Madre para no dobletearse. De los 365 días del año espero encontrar un día libre a ver si propongo no sé a quien, un día Internacional de algo: Día Internacional del Silencio, del Tartamudo, de la Soltería, o Día Internacional de la Bacanería. Una propuesta absurda a ver quién coge la caña.
El recuerdo de Días Internacionales me remonta al Día de la Paz y al Día de la Tierra, los cuales no registran fecha en mi memoria. Sé que existen pero ni idea cuándo. El Día de la Paz, instituido cuando Belisario fue Presidente, era cuando uno podía grafitear calles y paredes (sin que nadie se quejara) con palomas blancas, sonrientes, obesas y de sólo un ala. Las habilidades artísticas se ejercitaban pintando, dibujando o coloreando tal símbolo. Por otro lado, en el Día de la Tierra uno llevaba al colegio una bola de icopor (globo terráqueo) con una carita feliz y se hablaba de todas las cosas malas y en muchos casos invisibles y abstractas, que se le estaban haciendo al planeta. Esos días resuenan y permanecen en mi memoria como días de manualidades y de experiencias artísticas.
De vez en cuando me percato por la radio cuando se celebra el Día del Ingeniero, del Odontólogo o del Maestro y corro a llamar a todos los ingenieros, odontólogos y maestros conocidos para felicitarlos. Eso sí, nunca he sabido que exista Día del Vendedor Ambulante o Día del Peluquero o del Embolador. Al parecer esos cargos no son dignos para tener “Días”. Y a la larga, ¿quién decide y a quién se le asigna el bautizar uno de los 365 días del año? Estoy seguro que el Día de San Valentín y el Día del Amor y la Amistad nace producto de una conspiración clandestina de dueños de moteles, floricultores y productores de chocolates. Muy posiblemente se hizo una reunión secreta en un cuarto oscuro con estos personajes para crear el concepto de un Día -muy cerca del pago de la quincena- donde se ofrecen promociones 2x1 en moteles, flores y chocolates para adornar el concepto del amor y la amistad. Todos los días deberían ser de amor y amistad, pero sólo en esos se regalan cosas.
Intrigado por su origen, investigué la razón de la existencia de los “Días”. Días de Observancia les llaman, cuyo objetivo es el concientizar a las personas, hacer monumentos invisibles alrededor de temas de interés mundial, etc. El concepto está claro, a pesar de no conocer su efectividad. Curioso por el tema, encontré una página Web de las Naciones Unidas donde describen los Días de Observancia. Me emocioné al ver ya olvidadas las fechas del Día de la Paz y de la Tierra (21 de septiembre y 5 de junio), y las acabo de destacar en mi calendario. Además de estos “días”, hay un centenar que pasaba por alto todos los años. Por ejemplo, el 22 de marzo es el Día del Agua. A simple vista el día más chévere… tomar agua todo el día, bañarse en la piscina, ir al mar, hidratarse, etc.… o ¿será que es más acerca de concientizar sobre del uso de este recurso y hasta abstenerse de ir al baño? Día Mundial de la Salud, en el cual los médicos hacen su agosto a pesar que es el 7 de abril. Hay un Día Mundial de la Juventud, y otro de las Personas de Edad, ni idea qué se hace estos días ya que la edad es psicológica. El 10 de octubre es el de la Salud Mental. La gente se volvería loca sin un día como esos. El 21 de noviembre es el Día Mundial de la Televisión; ¡a ver novela todo el día!; que las grandes corporaciones pauten y embrutezcan aún más a los televidentes.
A propósito de celebraciones de ”Días”, recuerdo una anécdota sobre mi abuelo cuando, no sé por qué razón, terminaba sus estudios de bachillerato en el Colegio Ramírez de la entonces gélida ciudad de Bogotá. En ese entonces su profesor de Humanidades, un rolo pretencioso natural de Facatativá, “todo de negro de la cabeza hasta los pies vestido” como Felipe II de España, el 19 de julio, víspera del Día de la Independencia, delante del curso, con rostro solemne y actitud imperativa, le preguntó: “Ala costeño, usted que sabe tanto nos podría exponer brevemente ¿Qué pasó el 20 de Julio?” Mi abuelo se quedó por momentos pensativo y respondió: De qué año, profesor? Cuentan que el “¡plop!” de Condorito quedó chiquito para describir la cara de piedra y el desconcierto del ilustre humanista profesor de Facatativá.
¿Día Internacional de la Mujer? ¿Qué se supone que se tiene que hacer ese día? Ni idea. Fijo lo pusieron bien lejos del Día de la Madre para no dobletearse. De los 365 días del año espero encontrar un día libre a ver si propongo no sé a quien, un día Internacional de algo: Día Internacional del Silencio, del Tartamudo, de la Soltería, o Día Internacional de la Bacanería. Una propuesta absurda a ver quién coge la caña.
El recuerdo de Días Internacionales me remonta al Día de la Paz y al Día de la Tierra, los cuales no registran fecha en mi memoria. Sé que existen pero ni idea cuándo. El Día de la Paz, instituido cuando Belisario fue Presidente, era cuando uno podía grafitear calles y paredes (sin que nadie se quejara) con palomas blancas, sonrientes, obesas y de sólo un ala. Las habilidades artísticas se ejercitaban pintando, dibujando o coloreando tal símbolo. Por otro lado, en el Día de la Tierra uno llevaba al colegio una bola de icopor (globo terráqueo) con una carita feliz y se hablaba de todas las cosas malas y en muchos casos invisibles y abstractas, que se le estaban haciendo al planeta. Esos días resuenan y permanecen en mi memoria como días de manualidades y de experiencias artísticas.
De vez en cuando me percato por la radio cuando se celebra el Día del Ingeniero, del Odontólogo o del Maestro y corro a llamar a todos los ingenieros, odontólogos y maestros conocidos para felicitarlos. Eso sí, nunca he sabido que exista Día del Vendedor Ambulante o Día del Peluquero o del Embolador. Al parecer esos cargos no son dignos para tener “Días”. Y a la larga, ¿quién decide y a quién se le asigna el bautizar uno de los 365 días del año? Estoy seguro que el Día de San Valentín y el Día del Amor y la Amistad nace producto de una conspiración clandestina de dueños de moteles, floricultores y productores de chocolates. Muy posiblemente se hizo una reunión secreta en un cuarto oscuro con estos personajes para crear el concepto de un Día -muy cerca del pago de la quincena- donde se ofrecen promociones 2x1 en moteles, flores y chocolates para adornar el concepto del amor y la amistad. Todos los días deberían ser de amor y amistad, pero sólo en esos se regalan cosas.
Intrigado por su origen, investigué la razón de la existencia de los “Días”. Días de Observancia les llaman, cuyo objetivo es el concientizar a las personas, hacer monumentos invisibles alrededor de temas de interés mundial, etc. El concepto está claro, a pesar de no conocer su efectividad. Curioso por el tema, encontré una página Web de las Naciones Unidas donde describen los Días de Observancia. Me emocioné al ver ya olvidadas las fechas del Día de la Paz y de la Tierra (21 de septiembre y 5 de junio), y las acabo de destacar en mi calendario. Además de estos “días”, hay un centenar que pasaba por alto todos los años. Por ejemplo, el 22 de marzo es el Día del Agua. A simple vista el día más chévere… tomar agua todo el día, bañarse en la piscina, ir al mar, hidratarse, etc.… o ¿será que es más acerca de concientizar sobre del uso de este recurso y hasta abstenerse de ir al baño? Día Mundial de la Salud, en el cual los médicos hacen su agosto a pesar que es el 7 de abril. Hay un Día Mundial de la Juventud, y otro de las Personas de Edad, ni idea qué se hace estos días ya que la edad es psicológica. El 10 de octubre es el de la Salud Mental. La gente se volvería loca sin un día como esos. El 21 de noviembre es el Día Mundial de la Televisión; ¡a ver novela todo el día!; que las grandes corporaciones pauten y embrutezcan aún más a los televidentes.
A propósito de celebraciones de ”Días”, recuerdo una anécdota sobre mi abuelo cuando, no sé por qué razón, terminaba sus estudios de bachillerato en el Colegio Ramírez de la entonces gélida ciudad de Bogotá. En ese entonces su profesor de Humanidades, un rolo pretencioso natural de Facatativá, “todo de negro de la cabeza hasta los pies vestido” como Felipe II de España, el 19 de julio, víspera del Día de la Independencia, delante del curso, con rostro solemne y actitud imperativa, le preguntó: “Ala costeño, usted que sabe tanto nos podría exponer brevemente ¿Qué pasó el 20 de Julio?” Mi abuelo se quedó por momentos pensativo y respondió: De qué año, profesor? Cuentan que el “¡plop!” de Condorito quedó chiquito para describir la cara de piedra y el desconcierto del ilustre humanista profesor de Facatativá.
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